sábado, 17 de enero de 2009

Tengo una extraña sensación
Siento que estoy buscando algo
Siento que lo encuentro
Siento que se me desvanece
Cuando lo tengo en mis manos

Simplemente desaparece.

El desaliento asoma en esa búsqueda

Agotada sigo mi camino

Será una racha,

Un soplo en el cual no emergerás

Un momento en el cual mi búsqueda

No llegara a su final.

Tendré que seguir viaje

Tendré que recorrer

Tendré que explorar

En algún momento

Lo siento

Aparecerás.

viernes, 9 de enero de 2009

jueves, 8 de enero de 2009

Polvo de estrellas

Sigo pensando en las estrellas, no se me sale de la mente, así que comparto con ustedes esta hermosa canción de Jorge Drexler...

"¿Que hay en una estrella? Nosotros mismos.
Todos los elementos de nuestro cuerpo y del planeta
estuvieron en las entrañas de una estrella.
Somos polvo de estrellas."
ERNESTO CARDENAL, "Cántico Cósmico"

Vale
Una vida lo que un sol
Una vida lo que un sol
Vale

Se aprende en la cuna,
se aprende en la cama,
se aprende en la puerta de un hospital.
Se aprende de golpe,
se aprende de a poco y a veces se aprende recién al final
Toda la gloria es nada
Toda vida es sagrada
Una estrellita de nada
en la periferia
de una galaxia menor.
Una, entre tantos millones
y un grano de polvo girando a su alrededor
No dejaremos huella,
sólo polvo de estrellas.

Vale
Una vida lo que un sol
Una vida lo que un sol
Vale

Se aprende en la escuela,
se olvida en la guerra,
un hijo te vuelve a enseñar.
Está en el espejo,
está en las trincheras, parece que nadie parece notar
Toda victoria es nada
Toda vida es sagrada
Un enjambre de moléculas
puestas de acuerdo
de forma provisional.
Un animal prodigioso
con la delirante obsesión de querer perdurar
No dejaremos huella,
sólo polvo de estrellas.

jueves, 1 de enero de 2009

Gracias

Tengo una contentura tremenda. Al final de año pasado he recibido los frutos de un período intenso. Abrazos, obsequios, miradas, sonrisas, palabras, todos pequeños regalitos de distintas almas. Es increíble como el destino te pone cosas en el camino sin pedirlas pero cuando son encontradas se nota que eran necesarias. Esto me ha demostrado que llevo en mí pedacitos de corazones de otros seres. Me han hecho sentir muy especial, me han hecho sentir que puedo, que no estoy sola, que nunca lo voy a estar. La mejor manera de comenzar este año es agradeciendo todo lo que me han dado y con muchísimas ganas de retribuirlo. Que más me queda que decir que tengo el corazón contento, saltando en una pata y que una sonrisota de oreja a oreja se muestra cuando pienso en tanto amor recibido.

Anda dando vueltas por ahí un lindo mensaje que una amiga me compartió y que es un magnífico deseo para todos…

“Que la felicidad te secuestre y que nadie pague el rescate” …

lunes, 29 de diciembre de 2008

martes, 23 de diciembre de 2008

Resplandores del alma

La pequeña Luciérnaga se preguntaba por qué las estrellas algunos días brillaban tanto y otros tan poco. Después de pasar tardes esperando el anochecer sentada en una ramita del árbol donde vivía pudo encontrar una posible respuesta.

Sospechaba que dependía del momento vivido. Cuando tenía un mal día y no lograba brillar por ella misma, finalizaba la fecha con una salida espontánea al aire libre, respiraba muy profundo hasta llenarse de perfume a jazmín y miraba hacía el cielo. “Ahí están las tres marías y más allá la estrella de la abuela y papá”, les tiraba bombitas de besos, un te quiero y entraba revoloteando con entusiasmo a la entradita del árbol a contarle a mamá lo hermosa que estaba esa noche.

Otros días, cuando se divertía y reinaba la alegría, también salía al jardín pero por su luz propia ella se sentía la observada. Las estrellas no brillaban tanto para no distraerla y continuara con júbilo su jornada hasta que quedara dormida en el césped con una hermosa sonrisa de placidez.

La pequeña Luciérnaga sabía que esas bolitas luminosas siempre la acompañarían y la contendrían en las malas rachas. De ese modo se convencía de que ya no existiría un día entero sin un poquito de felicidad y luz.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Manual para despegar los pies de la tierra

Recuerda como solía ser antes,

cierra los ojos y respira,

siente que nada traba tu ser,

vuela por los mares, entre bosques, montañas,

siente placenteros aromas,

ve hacia donde te antojas ir.

Vuela alto, planea.

Esta vez no colisionaras con nada ni nadie.

Solo eleva tu existencia hacia donde nunca pudiste ir.

Siente la luz encandilar tu rostro.

La calidez de la armonía.

Ve a donde tus seres amados están, los besas, los abrazas.

Imposible que te noten pero te sienten y sonríen.

Te recuerdan y se alegran.

Vuela más y más lejos.

Descubrirás lo que nunca pudiste imaginar.

Allí estás, con profunda y serena paz.

Intenso equilibrio,

tu mente no existe,

solo sentidos agudizados.

Te liberaste.


Ahora puedes despertar.